La abdominoplastia es una cirugía muy frecuente y, en pacientes bien seleccionadas, presenta un perfil de seguridad muy favorable. En nuestra serie moderna, las complicaciones graves han sido extraordinariamente bajas y el 100 % de las pacientes con este dato recogido afirma que volvería a operarse.
¿Es peligrosa una abdominoplastia?
No la consideramos una cirugía peligrosa cuando está bien indicada, se realiza con un protocolo riguroso y la paciente está sana o correctamente estudiada; pero tampoco es una intervención menor ni está libre de complicaciones. La mayoría de los problemas que pueden aparecer son locales y tratables —como un seroma, una pequeña apertura de la herida o una cicatrización imperfecta—. Los eventos graves, como una embolia pulmonar, son mucho menos frecuentes, pero explican por qué la prevención y el entorno hospitalario importan tanto.
Para dimensionarlo con una referencia cotidiana, la frecuencia de complicaciones graves observada hasta ahora en nuestra serie es inferior a la publicada para una cesárea planificada de bajo riesgo. Una gran cohorte comunicó un 2,73 % de morbilidad materna grave tras cesárea planificada. La comparación es solo orientativa: una cesárea y una abdominoplastia afectan a poblaciones distintas y no existe un estudio que las enfrente directamente. Consultar el estudio sobre cesárea planificada.
En nuestra revisión interna preliminar de aproximadamente 150 lipoabdominoplastias de Saldanha modificada realizadas desde 2021, no hemos observado trombosis venosa profunda, embolia pulmonar ni fallecimientos. Dos pacientes —aproximadamente el 1,3 %— necesitaron una nueva cirugía por una complicación médica: una para evacuar un hematoma y otra para corregir una fibrosis visible tras una necrosis grasa. Además, el 100 % de las pacientes con respuesta registrada volvería a realizarse la intervención. Estos datos son favorables, pero proceden de una serie aproximada, no publicada y con seguimiento todavía limitado: no permiten prometer riesgo cero ni demostrar una superioridad general frente a otras operaciones.
≈150 casos
Lipoabdominoplastias de Saldanha modificada realizadas desde 2021.
0 TVP, 0 embolias, 0 muertes
Ausencia observada hasta ahora; no significa que el riesgo futuro sea cero.
2 casos · ≈1,3 %
Un hematoma y una fibrosis posterior a necrosis grasa, ambos con buena evolución.
Índice del artículo
Riesgo real no significa una lista de posibilidades
Un consentimiento informado enumera muchas complicaciones porque deben conocerse, no porque todas sean probables. Para comprender la seguridad de una abdominoplastia conviene separar tres grupos:
Evoluciones locales leves
Inflamación, pequeñas colecciones ecográficas, retrasos superficiales de cicatrización o irregularidades que suelen mejorar sin cirugía.
Problemas que necesitan tratamiento
Un seroma que requiere punción, una infección, una dehiscencia relevante o un hematoma que debe evacuarse.
Complicaciones mayores
Trombosis, embolia pulmonar, hemorragia grave, necrosis extensa o una complicación anestésica.
La pregunta útil no es solo «¿puede ocurrir?»
También hay que preguntar con qué frecuencia ocurre, qué factores la favorecen, cómo intenta prevenirla el equipo, cómo se detecta y qué tratamiento necesitaría. Esa es la información que permite decidir con criterio.
Qué es una abdominoplastia y por qué exige más que una liposucción
La abdominoplastia o dermolipectomía abdominal retira la piel sobrante y la grasa adherida del abdomen. Cuando existe diástasis —separación de los músculos rectos— puede añadirse una plicatura para reparar la pared. Si además hay depósitos de grasa, la intervención puede combinarse con liposucción y convertirse en una lipoabdominoplastia.
La liposucción elimina grasa mediante pequeñas incisiones, pero no retira piel ni corrige por sí sola una diástasis. La abdominoplastia necesita una cicatriz horizontal baja, moviliza tejidos y suele implicar una operación más larga. Por eso su recuperación y su prevención tromboembólica no deben equipararse a las de una liposucción limitada.


En nuestra práctica actual, aproximadamente el 80–90 % de las abdominoplastias son lipoabdominoplastias de Saldanha modificadas con MicroAire y/o marcación anatómica. El objetivo no es dejar un abdomen plano y artificial, sino adaptar la resección, la cintura, los relieves y el ombligo a cada cuerpo. La técnica completa, la diástasis, el ombligo, la recuperación y los precios se desarrollan en la página de abdominoplastia en Madrid.
Qué hemos observado en aproximadamente 150 lipoabdominoplastias modernas
Esta revisión resume de forma agregada nuestra experiencia con lipoabdominoplastia de Saldanha modificada desde 2021. El denominador es aproximado y todavía no hemos reconstruido una base por paciente con seguimiento homogéneo; por ello presentamos los resultados como datos clínicos internos orientativos, no como una publicación científica ni como una comparación frente a otras técnicas.
| Evento | Observado | Evolución |
|---|---|---|
| Seroma clínicamente relevante | 2 casos · ≈1,3 % | Una punción ecoguiada en cada paciente; sin drenaje ni cirugía. Ambas tenían un IMC superior a 29. |
| Hematoma | 1 caso · ≈0,7 % | Evacuación quirúrgica; ninguna transfusión. |
| Infección | 1 caso · ≈0,7 % | Leve, sin absceso; antibiótico oral en domicilio y sin reintervención. |
| Dehiscencia relevante | 1 caso · ≈0,7 % | Tratamiento conservador; cerró aproximadamente en seis semanas. Era una de las dos pacientes con seroma. |
| Pérdidas epiteliales superficiales | ≈2 casos · ≈1,3 % | Milimétricas; curaron en unas dos semanas con apósito graso. |
| Necrosis del colgajo abdominal | 0 casos | No hemos observado necrosis parcial ni completa del colgajo. |
| Necrosis grasa con fibrosis visible | 1 caso · ≈0,7 % | Revisión quirúrgica, buen resultado final y paciente satisfecha. |
| TVP, embolia pulmonar o fallecimiento | 0 casos | Ausencia observada en esta serie; no excluye un riesgo futuro muy infrecuente. |
Es relativamente habitual detectar pequeñas láminas de líquido solo visibles en ecografía. Si no producen tensión, asimetría ni síntomas, suelen reabsorberse sin punción.
Los dos seromas tratados aparecieron en pacientes con IMC superior a 29. Lo describimos porque puede ser clínicamente útil, pero nuestra serie no permite establecer que el IMC fuera la causa.
Reintervención médica y retoque estético no significan lo mismo
Siete pacientes —aproximadamente el 4,7 %— volvieron a quirófano con anestesia general: dos por una complicación médica —hematoma y fibrosis tras necrosis grasa— y cinco para mejorar una cicatriz o refinar el contorno con liposucción. Además, dos pequeños retoques del ombligo se hicieron con anestesia local. Explicar esta diferencia evita inflar artificialmente la tasa de complicaciones y, al mismo tiempo, reconoce que una cirugía de contorno puede necesitar un refinamiento.
Las cifras se han redondeado sobre un denominador aproximado de 150 intervenciones. Algunos eventos coincidieron en una misma paciente; se han depurado para no contar dos veces a la misma persona cuando se habla de reoperaciones.
Qué dicen los estudios publicados sobre las complicaciones
Los trabajos científicos no son directamente intercambiables: mezclan técnicas, perfiles de pacientes, periodos históricos y definiciones distintas. Una base de datos puede registrar solo complicaciones graves que generan ingreso o reoperación, mientras que otra incluye pequeñas aperturas de herida. Por eso la tabla siguiente ofrece contexto, no una competición entre porcentajes.
| Fuente | Población | Resultados comunicados | Cómo interpretarlo |
|---|---|---|---|
| Saldanha et al., 2011 | 630 lipoabdominoplastias | Seroma 0,4 %; dehiscencia 0,4 %; necrosis 0,2 %; hematoma 0,2 %; TVP/embolia 0,2 %. | Serie de una técnica y un equipo concretos; incluye una comparación histórica. |
| Klinger et al., 2021 | 582 abdominoplastias consecutivas | Complicaciones 5,3 %; dehiscencia 3,1 %; necrosis parcial 0,8 %; hematoma 0,69 %; seroma e infección 0,3 % cada uno. | Clasificación anatómica y clínica propia; no equivale a nuestra selección. |
| Xia et al., 2019 | Metaanálisis de 14.061 pacientes | Seroma 4,1 %; hematoma 0,8 %; TVP 0,2 %; grupo de infección, dehiscencia o necrosis grasa 5,6 %. | Agrupa estudios heterogéneos; encontró menor riesgo relativo de seroma y hematoma con lipoabdominoplastia. |
| Winocour et al., 2015 | 25.478 abdominoplastias | Complicaciones mayores 4,0 %; 3,1 % en abdominoplastia aislada y tasas crecientes al combinar procedimientos. | Registra eventos mayores asegurados, no todas las incidencias leves. Identificó IMC ≥30, edad ≥55 y cirugías combinadas como factores de riesgo. |
| CosmetAssure, 55.956 casos | Gran base multicéntrica | Tasa global de complicaciones mayores del 2,1 %, con diferencias según el tipo de abdominoplastia. | Útil para dimensionar eventos graves; no recoge toda la morbilidad menor. |
Nuestra serie interna no está diseñada para demostrar superioridad. Para una publicación científica será necesario validar el número exacto de pacientes, el seguimiento y cada definición de complicación.
Complicaciones de la abdominoplastia, explicadas una a una
Seroma
Es una colección de líquido bajo la piel. Una pequeña lámina ecográfica puede no necesitar tratamiento; un seroma que produce tensión, abombamiento o molestias puede requerir una o varias punciones. En nuestra serie, los dos seromas clínicos se resolvieron con una única punción ecoguiada.
Hematoma
Es una acumulación de sangre. Puede manifestarse con aumento rápido de volumen, dolor, tensión o asimetría. Un hematoma importante suele requerir revisión quirúrgica para evacuarlo y controlar el punto de sangrado. Lo observamos en una paciente, sin necesidad de transfusión.
Dehiscencia o pérdida superficial de piel
Una dehiscencia es una apertura parcial de la herida. No es lo mismo que una necrosis profunda del colgajo: pequeñas pérdidas epiteliales pueden cerrar con curas. El tabaco, la tensión, la nutrición y algunas enfermedades aumentan la preocupación por la cicatrización.
Necrosis del colgajo o necrosis grasa
La necrosis del colgajo implica pérdida de piel abdominal y puede exigir curas o cirugía. No la hemos observado en nuestra serie. La necrosis grasa afecta a pequeños volúmenes de grasa interna; una paciente desarrolló una fibrosis visible y fue revisada con buen resultado.
Infección
Puede producir enrojecimiento creciente, dolor, calor, secreción o fiebre. Nuestra única infección fue leve y respondió a antibiótico oral, sin absceso ni cirugía. Una infección profunda sería una situación diferente y podría necesitar drenaje e ingreso.
Trombosis venosa y embolia pulmonar
Un coágulo puede formarse en las piernas y desplazarse al pulmón. Es una complicación poco frecuente, pero potencialmente grave. La duración, la inmovilidad, el IMC, los antecedentes y las cirugías combinadas modifican el riesgo. Nuestro protocolo combina valoración individual, compresión neumática, movilización precoz y heparina cuando corresponde.
Cicatriz, estenosis o posición del ombligo
El ombligo puede cicatrizar ancho, estrecharse o quedar algo descentrado. Hemos realizado dos retoques estéticos por mala cicatrización con anestesia local; uno correspondía a una estenosis. Otro ombligo discretamente descentrado no necesitó corrección.
Cicatriz, irregularidades y «dog ears»
Una cicatriz puede ensancharse y los extremos laterales pueden dejar un pequeño pliegue. Muchas irregularidades mejoran con el tiempo, masaje o tratamientos del centro. Hasta una cuarta parte de las pacientes podría beneficiarse de retirar milímetros de piel lateral, pero esto es una estimación de candidatas potenciales, no una tasa confirmada de retoques.
Cómo intentamos reducir los riesgos antes, durante y después
Seleccionar el momento adecuado
Pedimos un peso estable y recomendamos realizar la cirugía cuando no se prevean nuevos embarazos. Un embarazo posterior es posible, pero puede volver a distender la piel y la pared.
Abandonar completamente el tabaco
Exigimos dejarlo al menos un mes antes y mantener la abstinencia un mes después. Una revisión sistemática y metaanálisis encontró más complicaciones, infecciones y retrasos de cicatrización entre fumadores en cirugía estética. No basta con «reducir» el consumo.
Estudiar el riesgo tromboembólico
Los antecedentes personales de trombosis o embolia requieren interconsulta con Hematología. Durante cirugías largas utilizamos compresión neumática intermitente y, en la mayoría de dermolipectomías abdominales, heparina posoperatoria salvo contraindicación o casos especialmente sencillos.
Limitar las combinaciones
Preferimos no acumular más de dos procedimientos y dividir la cirugía cuando su extensión o duración incrementan el riesgo. Las grandes bases de datos muestran que las complicaciones mayores aumentan al combinar intervenciones.
Preservar tejidos y adaptar la técnica
La Saldanha modificada limita el despegamiento, preserva la fascia de Scarpa y adapta el túnel central, la liposucción, la reparación de la pared y el diseño umbilical. No aplicamos un patrón idéntico a todos los abdómenes.
Movilizar pronto y seguir de cerca
Intentamos que la paciente camine dentro de las primeras 6–8 horas si su evolución lo permite. Las revisiones y el acceso al equipo ayudan a diferenciar una inflamación normal de un cambio que necesita exploración o ecografía.
Anestesia general y hospital con UVI acreditada
La abdominoplastia se realiza con anestesia general e intubación. Al final añadimos un bloqueo anestésico local para mejorar el confort durante las primeras horas. Una lipoabdominoplastia habitual de abdomen y flancos con reparación de diástasis dura unas cuatro horas, aunque la liposucción, las hernias, la posición boca abajo o una cirugía asociada pueden alargarla.
Operamos en el Hospital Universitario HLA Moncloa, que cuenta con una de las mejores UVI privadas de España, acreditada para la formación de especialistas vía MIR. Dispone de 13 puestos de cuidados intensivos, 14 quirófanos de alta cirugía y Unidad de Reanimación Postquirúrgica. La paciente permanece ingresada al menos una noche y, con frecuencia, dos. Elegir este entorno no significa que esperemos una complicación, sino que no queremos improvisar si se produce.
Recuperación: qué es habitual y qué debe hacer consultar
La recuperación necesita paciencia. Los primeros días es normal caminar algo flexionada por la tensión del cierre; en nuestra práctica suele durar entre 7 y 12 días. La ducha se autoriza alrededor del cuarto día, la faja se mantiene habitualmente entre 15 y 30 días y los drenajes linfáticos pueden comenzar entre los días 4 y 7 en el propio centro.
Primeros pasos
Movilización asistida si la situación clínica lo permite.
Ducha orientativa
Se individualiza según heridas, apósitos y drenaje.
Conducir y oficina
En procedimientos complejos puede ser necesario esperar 30 días o más.
Deporte suave
Bicicleta estática y actividad progresiva, evitando al principio exigir la pared abdominal.
Contacta con el equipo sin esperar si aparece
- Falta de aire, dolor torácico, mareo intenso o tos con sangre.
- Dolor o hinchazón claramente unilateral en una pierna.
- Aumento rápido de volumen o tensión en el abdomen, asimetría creciente o sangrado.
- Fiebre, enrojecimiento que progresa, secreción maloliente o dolor que empeora.
- Oscurecimiento progresivo de la piel o una apertura importante de la herida.
Ante dificultad respiratoria o dolor torácico intenso hay que solicitar atención urgente. La información de internet nunca debe retrasar una valoración presencial.
La seguridad también consiste en indicar bien la cirugía
Una abdominoplastia no es una operación para adelgazar ni puede borrar todas las estrías. Funciona especialmente bien cuando existe piel sobrante, diástasis o un contorno que no puede corregirse con dieta y ejercicio. La galería permite valorar casos con anatomías, grados de flacidez y objetivos distintos.
ANTESDESPUÉSCaso 17 · Vista oblicua
Lipoabdominoplastia y reparación de diástasis.
Ver la ficha completa →
ANTESDESPUÉSCaso 4 · Vista oblicua
Contorno abdominal, cintura y pared tratados de forma conjunta.
Ver la ficha completa →


Conoce al Dr. Jorge Aso
El Dr. Jorge Aso es especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora vía MIR y Doctor en Medicina cum laude. Acumula más de 1.000 abdominoplastias según el registro interno de la clínica y realiza aproximadamente entre 60 y 120 procedimientos de contorno abdominal al año.
Desde 2021 aplica de forma sistemática un enfoque moderno basado en la lipoabdominoplastia de Saldanha modificada, MicroAire y marcación anatómica. La planificación integra la piel, la grasa, la pared abdominal, la diástasis o posibles hernias, la cintura y el diseño del ombligo: no existe una abdominoplastia idéntica para todas las pacientes.
Cifras de experiencia procedentes del registro interno de la clínica. Actualización: agosto de 2026.
Preguntas frecuentes sobre seguridad en abdominoplastia
¿Cuál es el riesgo de morir en una abdominoplastia?
Como referencias adicionales, la serie de Saldanha de 630 lipoabdominoplastias comunicó un solo evento agrupado como trombosis venosa profunda o embolia pulmonar —0,16 %—, aunque no analizó la mortalidad como una variable independiente. Un metaanálisis de 14.061 pacientes observó una tasa de trombosis venosa profunda del 0,2 %, pero tampoco publicó una tasa específica de fallecimientos. En nuestra serie moderna aproximada de 150 casos hemos observado 0 trombosis venosas profundas, 0 embolias pulmonares y 0 fallecimientos. Son datos favorables, pero nuestro tamaño muestral todavía no permite excluir un evento excepcional ni convertir esta experiencia en una promesa de riesgo cero.
¿Qué complicación es la más frecuente?
¿Qué es más peligrosa, una cesárea o una abdominoplastia?
¿Una miniabdominoplastia tiene los mismos riesgos?
¿Por qué el IMC influye?
¿Puedo operarme si fumo?
¿Se utilizan drenajes?
¿Es importante que el hospital tenga UVI?
¿Cuándo puedo volver a trabajar y hacer deporte?
¿Puede volver a abrirse la diástasis?
Información suficiente para decidir, sin convertir una posibilidad en una amenaza
La abdominoplastia exige respeto porque es una cirugía mayor. Al mismo tiempo, una selección estricta, la técnica moderna, la prevención tromboembólica, un hospital con respaldo y el seguimiento hacen que la gran mayoría de nuestras pacientes evolucione de forma satisfactoria. Los datos propios son prometedores y los comunicamos con sus límites, porque la confianza no se construye prometiendo que nunca ocurrirá una complicación, sino explicando cómo intentamos prevenirla y resolverla.
Si quieres saber qué técnica encaja con tu anatomía y cuál sería tu riesgo individual, la valoración presencial es el paso adecuado.
